
Madre de Dios dinamiza su ecosistema de innovación con más de 230 coincidencias y acuerdos concretos de acción.
El pasado 24 de marzo vivimos una jornada clave con el evento “All Hands Madre de Dios: Construyendo Innovación desde el Ecosistema”, realizado en el Centro de Idiomas de UNAMAD. En este espacio nos reunimos 28 entidades entre ESTADO, EMPRESAS, UNIVERSIDADES Y SOCIEDAD CIVIL— con el propósito de fortalecer el trabajo articulado y dinamizar el ecosistema regional. Esta jornada surgió como respuesta a la necesidad de conectar iniciativas dispersas, alinear esfuerzos y generar sinergias, marcando un hito clave en el camino hacia un ecosistema regional más colaborativo, conectado, eficiente, eficaz y sostenible en la región.
Nos encontramos en un momento decisivo para la región. Durante años, diversas iniciativas han surgido desde distintos sectores, cada una con valor propio, pero muchas veces desarrollándose de manera aislada. Esta realidad, compartida por los actores del ecosistema, nos llevó a plantearnos una pregunta clave: ¿cómo podemos trabajar mejor juntos?
Así nació la Matriz de Coincidencias, una herramienta construida colectivamente que nos permitió, en una primera etapa virtual, recoger información de 27 instituciones sobre sus actividades proyectadas al 2026. Este ejercicio no solo nos ayudó a mapear esfuerzos, sino también a descubrir algo poderoso: más de 230 coincidencias entre las iniciativas de las entidades participantes y los subproyectos impulsados por el proyecto DER Innova Madre de Dios.
Lejos de ser solo un dato, este hallazgo evidenció el enorme potencial que tenemos como ecosistema. Nos mostró que ya estamos avanzando en una misma dirección, aunque muchas veces sin saberlo. Y fue precisamente esta certeza la que dio sentido al encuentro presencial.
Durante la jornada del “All Hands”, pusimos en práctica una metodología participativa, donde cada entidad compartió sus aportes a través de fichas previamente trabajadas, ubicando sus coincidencias en los distintos subproyectos. Este ejercicio permitió abrir espacios de diálogo directo, resolver dudas en tiempo real y fortalecer la confianza entre los actores.
Asimismo, nos organizamos en grupos de trabajo por subproyecto, donde no solo priorizamos actividades, sino que también compartimos propuestas desde el equipo DER y definimos fechas concretas para dar continuidad a las acciones. Este proceso marcó el inicio de una planificación conjunta, orientada a resultados y basada en compromisos verificables.
Los subproyectos abordados reflejan la amplitud y visión del ecosistema: desde el Hub de Innovación en Bionegocios, como espacio físico y virtual de articulación, hasta iniciativas como Vincula y Financia, el Festival de Innovación, Inspira y Conecta, Puentes Amazónicos, el Programa de Innovación Abierta, el Observatorio de Inteligencia Estratégica, Gestores de Innovación, la Red de Innovación Universitaria, la Vinculación Academia-Empresa, la Incubadora y Red de Mentores, y la Aceleradora.
Como ecosistema, no solo logramos organizar la información, sino también tomar decisiones concretas de manera articulada. Definimos prioridades, asignamos responsables y, principalmente, establecimos un cronograma de reuniones de trabajo orientadas a la definición de tareas, roles y próximos hitos en cada subproyecto.
Este avance nos permite pasar de la identificación de coincidencias a una fase de ejecución organizada, con mecanismos claros de seguimiento. La alta participación y los resultados alcanzados reflejan compromiso y confianza entre los actores, evidenciando que avanzamos hacia un ecosistema más articulado, donde la colaboración se traduce en acciones concretas de organización y planificación.
Equipo DER INNOVA, GI, EA.